Con un retraso de cuatro meses respecto de la fecha original de finalización de la obra, la fachada de la Iglesia de San Francisco Javier, por fin luce libre de andamios. Durante la semana pasada, fueron desmontando toda la estructura de andamios que había estado dando soporte a las obras de rehabilitación de las cubiertas y el chapitel de la iglesia, que se habían iniciado en julio.

La Comunidad de Madrid destinó en 2016 un total de 1,8 millones de euros para una treintena de proyectos de rehabilitación de bienes culturales, muebles e inmuebles, pertenecientes a las diócesis de Alcalá de Henares, Getafe y la Archidiócesis de Madrid en colaboración con la  Iglesia Católica quien por su parte, financió también parte de las obras de restauración.

Según este acuerdo, en la diócesis de Alcalá de Henares se llevaron a cabo tres proyectos de restauración siendo el de La Iglesia de San Francisco Javier de Nuevo Baztán, uno de ellos, al que se destinó más de 200.000 €

Las obras fueron encaminadas a restaurar la estructura original del chapitel, por lo que fue desmontado por completo, sustituyendo las partes deterioradas por otras nuevas pero de igual diseño y, manteniendo y conservando las que se encontraban en perfecto estado. A su vez, se ha recuperado la pizarra existente, y sustituido la deteriorada y se han realizado también trabajos de lampistería en barberos y caballetes.

Las obras tuvieron que prolongarse debido a la situación en la que se encontraba la cúpula de la Iglesia. Al desmontar toda la fábrica del chapitel observaron algunos desperfectos en la estructura de la cúpula que hay sobre el crucero, por lo que hubo que intervenir de urgencia para garantizar la estabilidad de dicha estructura.

Durante la visita que realizó D. Mariano Hidalgo, Alcalde de Nuevo Baztán, junto a D. Jose Luis González Sánchez, arquitecto del Obispado de Alcalá de Henares, D. Fidel Hergón, párroco de la Iglesia y diferentes responsables de la obra, se pudo observar el preciso y exquisito trabajo que se ha realizado de rehabilitación y restauración de todas las piezas y elementos del conjunto permitiendo además, haber podido realizar un estudio histórico completo de la evolución constructiva de las torres y sus chapiteles.

En breve, se devolverá el culto a la parroquia y por supuesto, se volverán a retomar las visitas turísticas que se quedaron suspendidas ante la imposibilidad de poder entrar en la Iglesia.